Entretanto,una pequeña multitud rodea los renos,fijándose,como no podía dejar de ser,en Rodolfo y su peculiar hocico rojo.
-!Cómo brilla!-dicen unos.
-!Me gustaría tener uno así,para ver mejor en el oscuro de la madriguera!-dicen otros.
Y Rodolfo les observa,divertido.